A LA BIBLIA
En una oportunidad me di a la tarea de
detallar varias oraciones que se encuentran en la palabra de Dios para ver su
estructura y contenido. Me encontré que esas oraciones obtuvieron respuestas
por el simple hecho de que estaban llenas de lo que Dios había dicho o de lo
que él había prometido. Llegué a la conclusión que si yo quería tener éxito en
mis oraciones, tendría que basarme en lo que Dios dice en su palabra.
Estoy convencido de que lo único que compromete a
Dios es lo que él ha dicho. Mientras más oremos basados en las escrituras, más
seguridad y convicción tendremos en nuestro clamor a Dios.
Quiero mostrarle la oración de Moisés, el hombre que anduvo pastoreando a Israel por cuarenta largos
años. El relato bíblico se encuentra en el libro de Éxodo.
Dice la Biblia que Moisés se encontraba en
la cumbre del monte Sinai, mientras el pueblo de Israel lo esperaba en el
valle. El libro de Deuteronomio detalla que Moisés recibía allá arriba las
tablas del pacto que Jehová Dios hizo con Israel (Deuteronomio 9:9).
Israel impaciente que Moisés no descendía
del monte (llevaba ya 40 días), clama a su hermano Aarón y le dice:
"Levántate,
haznos dioses que vayan delante de nosotros;
porque a este Moisés el varón que nos sacó
de la tierra de Egipto, no sabemos
que le haya
acontecido"
Éxodo 32:1
Es sorprendente la condición espiritual en
que se encontraba Israel. Habían pasado solo unos pocos días en que ellos
contemplaron las maravillas que Dios hizo para sacarlo de Egipto, y he aquí se
encuentran pidiendo "dioses" que vayan delante de ellos. A lo mejor
usted esperó una reacción fuerte de Aarón y una palabra de exhortación para
Israel. Sin embargo, observa la respuesta que dio:
"Apartad los
zarcillos de oro que están en las orejas de
mujeres, de vuestros hijos y de vuestras
hijas, y
traédmelos ... y lo
trajeron a Aarón y los
tomó de las manos
de ellos, y le dio forma con
buril, e hizo de ello un becerro de fundición.
Entonces dijeron: Israel, estos son tus
dioses, que te
sacaron de Egipto"
Éxodo: 32: 2,4
Que problema fue para Dios y para Moisés
pastorear un pueblo con esas inclinaciones de idolatría. Observa la reacción de
Dios al anunciarle a Moisés en el monte lo que estaba sucediendo allá abajo:
"Anda,
desciende, porque tu pueblo que sacaste
de la tierra de Egipto se ha corrompido... se
han hecho un
becerro de fundición, y
lo han adorado ...
ahora, pues, déjame
que se encienda mi
ira en ellos, y los
consuma; y de ti yo haré una nación
grande"
Éxodo 32: 7,8,10
Si usted hubiese sido Moisés ¿Qué hubiera
hecho? ¿Qué argumentos hubiese utilizado para aplacar la gran ira de Dios?
¿Dejaría que Dios destruyera a toda la nación de Israel? Es aquí donde comenzaba
Moisés a orar ante Dios, pero quiero que notes la estructura y el contenido de
su oración, pues después de ella todo el panorama cambió.
"Entonces
Moisés oró en presencia de Jehová
Dios y dijo: Oh Jehová, ¿Por qué
se encenderá tu
furor contra tu pueblo
que tu sacaste de
la tierra de Egipto
con gran poder y con
mano fuerte?"
Éxodo 32: 11
Lo primero que Moisés le dijo a Dios fue
recordarle que Israel era su pueblo y que él fue quien lo sacó con mano
poderosa de Egipto. Luego le dice que no piense hacerle mal, pueblo, pero donde
quiero que fijes tu atención es en las palabras siguientes:
"Acuérdate de
Abraham, de Isaac y de Israel tus
siervos, a los cuales HAZ JURADO por ti
mismo y le HAZ
DICHO: yo multiplicaré
vuestra descendencia
como las estrellas
del cielo; y daré a vuestra descendencia
toda esta tierra de
que he hablado
y la tomarán por
heredad para siempre"
Éxodo 32:13
Moisés oraba con la intención de apaciguar
la ira divina y lo más sabio que pudo hacer fue recordarle a Dios lo que él
había jurado. Moisés trajo a memoria el juramento que Dios les hizo a Abraham,
Isaac y a Jacob. Notarás que esto no fue una oración basada en las emociones,
ni tampoco una oración tratando de mover la compasión de Dios. Moisés basó su
oración en lo que Dios había dicho, y te repito lo que he dicho anteriormente,
Dios está comprometido con su palabra. Observa lo que sucedió:
"Entonces
Jehová se arrepintió (cambió de pensamientos)
del mal que dijo
que había de hacer a su pueblo".
Éxodo 32: 14
Moisés sabía que Dios estaba
"atado" y comprometido con lo que sus labios habían pronunciado, y fue
exactamente lo que devolvió en su oración. Ahora, vamos con la aplicación para
tu vida, pues lo importante es que saques una enseñanza que puedas utilizar en
tu diario caminar. Cuando estés orando recuérdale a Dios una y otra vez lo que
dice su palabra, busca uno o varios fundamentos bíblicos donde puedas basar tu
oración. Que tus oraciones estén llenas de la Biblia. Así que, para que usted
pueda realizar una oración poderosa, esta debe estar llena de lo que Dios ha
dicho.
Si este artículo le ayudó, recomiendecelo a otras personas que usted sabe que lo necesitan.


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