sábado, 10 de enero de 2015

Como hacer oraciones poderosas

LA ORACIÓN SUJETA
A LA BIBLIA

   En una oportunidad me di a la tarea de detallar varias oraciones que se encuentran en la palabra de Dios para ver su estructura y contenido. Me encontré que esas oraciones obtuvieron respuestas por el simple hecho de que estaban llenas de lo que Dios había dicho o de lo que él había prometido. Llegué a la conclusión que si yo quería tener éxito en mis oraciones, tendría que basarme en lo que Dios dice en su palabra.

   Estoy convencido de que lo único que compromete a Dios es lo que él ha dicho. Mientras más oremos basados en las escrituras, más seguridad y convicción tendremos en nuestro clamor a Dios.

La oración de Moisés

    Quiero mostrarle  la oración de Moisés, el hombre que anduvo pastoreando a Israel por cuarenta largos años. El relato bíblico se encuentra en el libro de Éxodo.

   Dice la Biblia que Moisés se encontraba en la cumbre del monte Sinai, mientras el pueblo de Israel lo esperaba en el valle. El libro de Deuteronomio detalla que Moisés recibía allá arriba las tablas del pacto que Jehová Dios hizo con Israel (Deuteronomio 9:9).

   Israel impaciente que Moisés no descendía del monte (llevaba ya 40 días), clama a su hermano Aarón y le dice:

"Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros;
 porque a este Moisés el varón que nos sacó
 de la tierra de Egipto, no sabemos
que le haya acontecido"

Éxodo 32:1

   Es sorprendente la condición espiritual en que se encontraba Israel. Habían pasado solo unos pocos días en que ellos contemplaron las maravillas que Dios hizo para sacarlo de Egipto, y he aquí se encuentran pidiendo "dioses" que vayan delante de ellos. A lo mejor usted esperó una reacción fuerte de Aarón y una palabra de exhortación para Israel. Sin embargo, observa la respuesta que dio:

"Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de
 mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y
traédmelos ... y lo trajeron a Aarón y los
tomó de las manos de ellos, y le dio forma con
 buril, e hizo de ello un becerro de fundición.
 Entonces dijeron: Israel, estos son tus
dioses, que te sacaron de Egipto"
Éxodo: 32: 2,4

   Que problema fue para Dios y para Moisés pastorear un pueblo con esas inclinaciones de idolatría. Observa la reacción de Dios al anunciarle a Moisés en el monte lo que estaba sucediendo allá abajo:

"Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste
 de la tierra de Egipto se ha corrompido... se
han hecho un becerro de fundición, y
lo han adorado ... ahora, pues, déjame
que se encienda mi ira en ellos, y los
 consuma; y de ti yo haré una nación grande"

Éxodo 32: 7,8,10


   Si usted hubiese sido Moisés ¿Qué hubiera hecho? ¿Qué argumentos hubiese utilizado para aplacar la gran ira de Dios? ¿Dejaría que Dios destruyera a toda la nación de Israel? Es aquí donde comenzaba Moisés a orar ante Dios, pero quiero que notes la estructura y el contenido de su oración, pues después de ella todo el panorama cambió.

"Entonces Moisés oró en presencia de Jehová
 Dios y dijo: Oh Jehová, ¿Por qué
se encenderá tu furor contra tu pueblo
que tu sacaste de la tierra de Egipto
con gran poder y con mano fuerte?"

Éxodo 32: 11

   Lo primero que Moisés le dijo a Dios fue recordarle que Israel era su pueblo y que él fue quien lo sacó con mano poderosa de Egipto. Luego le dice que no piense hacerle mal, pueblo, pero donde quiero que fijes tu atención es en las palabras siguientes:

"Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus
 siervos, a los cuales HAZ JURADO por ti
mismo y le HAZ DICHO: yo multiplicaré
vuestra descendencia como las estrellas
 del cielo; y daré a vuestra descendencia
toda esta tierra de que he hablado
y la tomarán por heredad para siempre"

Éxodo 32:13

   Moisés oraba con la intención de apaciguar la ira divina y lo más sabio que pudo hacer fue recordarle a Dios lo que él había jurado. Moisés trajo a memoria el juramento que Dios les hizo a Abraham, Isaac y a Jacob. Notarás que esto no fue una oración basada en las emociones, ni tampoco una oración tratando de mover la compasión de Dios. Moisés basó su oración en lo que Dios había dicho, y te repito lo que he dicho anteriormente, Dios está comprometido con su palabra. Observa lo que sucedió:

"Entonces Jehová se arrepintió (cambió de pensamientos)
del mal que dijo que había de hacer a su pueblo".

Éxodo 32: 14


   Moisés sabía que Dios estaba "atado" y comprometido con lo que sus labios habían pronunciado, y fue exactamente lo que devolvió en su oración. Ahora, vamos con la aplicación para tu vida, pues lo importante es que saques una enseñanza que puedas utilizar en tu diario caminar. Cuando estés orando recuérdale a Dios una y otra vez lo que dice su palabra, busca uno o varios fundamentos bíblicos donde puedas basar tu oración. Que tus oraciones estén llenas de la Biblia. Así que, para que usted pueda realizar una oración poderosa, esta debe estar llena de lo que Dios ha dicho. 

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